viernes, 26 de febrero de 2010

Esto sólo lo arreglamos entre todos

Dicen que la crisis tiene algo, bastante, de psicológico, y hay quienes se han empeñado en demostrar que así es. Quieren animarnos a tomar las riendas, a no ser pesimistas. No sé, he leído la noticia, he ojeado la web y todo tiene un aire 'Yes, we can' que da un poco de pereza. Pero se agradece que la sociedad civil dé un paso al frente de vez en cuando.

http://estosololoarreglamosentretodos.org/

Eso sí, en el origen de todo, gente joven y emprendedora: Miquel Roca, Antonio Garrigues... Perono perdamos la esperanza, porque hay una 'nueva generación' subiendo como la espuma.
De cerveza.

j.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Para qué sirve Europa

Desde que España preside la Unión Europea, ‘El País’ ha puesto en marcha una serie de entrevistas con personajes europeos influyentes bajo el título ‘Para qué sirve Europa’. Se publican cada domingo en su suplemento ‘Domingo’. Lo malo es que todas ellas las hace el ubicuo Juan Cruz. (‘Ubicuo’, qué bonita palabra que por fin he podido utilizar.) A pesar de que el tal Juan Cruz es un ‘cansino’ de narices, al que aún no le he leído nada que me guste (y mira que escribe el tío...), las entrevistas suelen estar bien, y permiten llegar a algunas conclusiones claras sobre los riesgos que afronta la Unión Europea.
Uno de ellos es muy claro, y lo han repetido en todas las entrevistas: hay que poner los intereseses de Europa por encima de los de los países. Sin esa voz única, es imposible que nadie nos escuche. No en todas las materias, porque cada país y cada gobierno tienen sus propios intereses y prioridades. Pero sí en algunas materias. Lo dice
Christopher Patten en la entrevista del pasado domingo:

El 'pesao' Juan Cruz: Una voz, pues, la voz de Bruselas...
Lord Patten: No estoy a favor de ceder a Bruselas todo el poder fiscal, educativo o las decisiones sobre el bienestar social... Estas facultades deben permanecer en cada nación, puesto que es lo que los electores han votado. Pero si queremos tener más peso en los asuntos políticos y económicos del mundo, debemos trabajar juntos y olvidarnos de la vanidad de los países de tamaño medio. Ya no tenemos tanto peso como solíamos tener. La historia del siglo XX es la historia del poder decreciente de las ex potencias coloniales. Así que somos más influyentes cuando actuamos unidos que cuando operamos de forma individual. Y eso es lo que ha ocurrido en Copenhague, que a pesar de tener las políticas medioambientales más avanzadas, nos hemos quedado fuera de la partida.

Sin embargo, no es esto lo más interesante. Lo mejor es esta anécdota que explica. Me parece genial.

El 'pesao' Juan Cruz: ¿Y qué ocurre con los líderes políticos para que sean tan irrelevantes?
Lord Patten: El mundo ha cambiado. Ahora hay noticias cada 24 horas. Dicen que Gordon Brown tiene un despacho con dos televisores que emiten las noticias de Sky y de la BBC. ¿Qué pasó con los políticos que leían novelas o que sacaban tiempo para cultivar el intelecto? En este mundo, los políticos sienten el deber de responder a las noticias las 24 horas del día. Su vida se reduce a tener que estar allí todo el tiempo, a dar explicaciones, y la gente se cansa de ellos. Los partidos políticos intentan gobernar mientras hacen campaña. Y hacen campaña las 24 horas del día. Y así no se puede gobernar. Deberían tener la suficiente autoestima intelectual para ver las cosas fríamente. Le pondré un ejemplo. Durante las navidades leí la autobiografía de Obama, Los sueños de mi padre. Debo decir que es un libro extraordinariamente bien escrito. Escribe mejor que cualquier político europeo.

De los mejores diagnósticos sobre los políticos que he leído en mucho tiempo.

j.

lunes, 1 de febrero de 2010

...y corten!!!!

Un home seriós’, ‘El secret dels seus ulls’, ‘Maleïts bastards’... Son algunos de los títulos que dentro de un tiempo veremos en la cartelera de los cines, si prospera la Ley del Cine Catalán.
No soy partidario de legislar para todo, en todo momento. (Claro que, si no hubiera leyes, ¿qué haríamos en la Administración?) Pero como dice David Trueba en un artículo hoy en ‘El País’: “El ideal sería que no fuera necesario legislar sobre nada. Pero el mundo de los negocios ha demostrado sobradamente que no hará ningún esfuerzo positivo por el ciudadano a menos que le obliguen.”
Lo que pasa es que yo no tengo claro que el mundo de los negocios tenga que hacer algo positivo (no son ONG’s). Simplemente se trata de cumplir la ley. Luego, que el mercado decida. Y aquí está el punto interesante: uno de los argumentos de los defensores de la ley es que sólo hay un 3% de películas en catalán, y que en un país bilingüe eso es una anomalía. Cierto. ¿Qué dicen los detractores? Que sólo el 3,8% de los espectadores durante el año 2009 fueron a ver películas en catalán. Eso es el mercado, dicen. Pero claro, ¿qué fue antes: el huevo o la gallina?
Yo nunca he ido a ver una película en catalán que pudiera ver en castellano. Y de la gente que conozco, no creo que nadie lo haya hecho. ¿Quizá dentro de 10 años ya no sea algo tan infrecuente? No lo sé.
En lo que sí que estoy de acuerdo con David Trueba es en el colofón de la ley: acabaremos pagando a las grandes compañías para que doblen o subtitulen las películas en catalán.
“Aquí lo triste es que el Govern, para poder tirar hacia adelante con una reforma razonable, que preserve la virtud del bilingüismo, va a acabar destinando dinero de sus arcas para costear los doblajes en catalán, es decir, subvencionando a la Warner, a la Paramount, a la Disney. Existiendo tantas carencias en nuestra vida educativa y formativa, llegar a una conclusión así es para echarse a llorar.”
Y entre medio, una gala de premios al cine catalán.¡¡ La segunda edición!! Y un dato escalofriante: 'Trash', la película con más nominaciones (13) ha sido vista por la friolera de... 10.645 espectadores!! Quizá lo que hace falta no es que se promueva el cine en catalán, sino la asistencia al cine. A secas.
j.

lunes, 25 de enero de 2010

Missing


Quiero disculparme ante los miles de seguidores de este blog, por mi poca presencia durante las últimas semanas. Tengo ideas, se me ocurren posts que podrían ser interesantes, quiero explicar el viaje a Perú con detalle... Pero no tengo tiempo. Y el tiempo que tengo, lo aprovecho para descansar. O para recoger el piso, que está hecho unos zorros.

Intenté coger un buen ritmo, dos o tres posts a la semana, pero eso era cuando entre revisar los periódicos a las 8h. y la pausa para almorzar a las 11h., tenía un rato libre para navegar buscando iluminación. Ahora no salgo a almorzar y trabajo por las tardes.

Os quiero ahorrar el chasco diario al entrar en el blog y comprobar que sigue colgado el mismo post. Dadme un poco más de tiempo. Entrad una vez a la semana.

Y aparte de esta disculpa, escribo para celebrar que, por fin, podré reírme con este chiste de Forges sin sentirme un poco desdichado.


j.

lunes, 11 de enero de 2010

De vuelta en casa


Después de dos semanas, estoy de vuelta en casa. Aunque el regreso no ha sido el mejor, eso es seguro.
Tenía pensado escribir algunas crónicas durante el viaje, pero no me he podido conectar a Internet y tampoco he tenido tiempo para escribir. Mentalmente las tengo 'preparadas'. Mientras tanto, lo mejor será empezar por el final.
Retraso de 5 horas en el aeropuerto de Madrid por culpa de la nieve. Encerrado en el avión, pude 'seguir' el partido del Barça. Después de 4 horas de sueño, vuelta a la oficina. Y aunque las fotos demostrarán la aventura que supuso para mí adentrarme en la selva, lo peor ha sido lo de hoy. Para un funcionario no hay nada peor que incorporarse al trabajo y no tener tiempo ni siquiera de salir a tomar un café. Si me viera Forges... Y claro, ni hablemos de escribir en horario de oficina.
Al menos, he podido escuchar en casa, tranquilamente, la canción del viaje.
Más adelante, las aventuras del doctor Livingstone.
Un abrazo a todos.
j.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Paros

Después de un Susie de casi dos semanas, no puedo evitar escribir sobre una noticia publicada en ‘La Vanguardia’ el martes pasado. (No sé cuánto durará el link, porque creo recordar que LV gestiona de manera extraña las noticias de la web.)
En portada, con foto, vemos a la hija de Fèlix Millet, Clara Millet Vallès-Guarro (ojo al nombre, porque tiene miga, sobre todo al ver la cara de la tipa), saliendo de la oficina del SOC después de tramitar el paro. Vaya, lo que hacen cada día miles de personas. Evidentemente la noticia está en quién es, pero es más anecdótica que otra cosa. Iluso de mí, al ver la portada, pensé que era el reclamo de una entrevista, de un reportaje, de una declaración interesante... ¡Nada de eso! Fui a la página 52, sección Economía, y descubro el siguiente texto:

“Una de las hijas de Fèlix Millet, Clara Millet Vallès-Guarro, acudió ayer a la oficina de Treball de la Generalitat de la calle Mallorca por tercera vez para pedir el subsidio por desempleo, tras perder su trabajo por el caso Palau.
Como un ciudadano más, recogió el ticket, se puso a leer un libro y fue luego a la mesa a tramitar sus papeles para recibir entre 700 y 1.200 euros por un máximo de 12 meses. Al ser sorprendida por la prensa arremetió con insultos, asegurando: "(Por el caso Palau) mi marido y yo hemos perdido el trabajo, tenemos tres hijos y no tenemos ninguna culpa de lo que ha hecho mi padre". Entre sollozos, se puso el casco y se marchó con su scooter negra bajo la lluvia.”

Al texto le acompaña la misma foto que en la portada. Noticia: cero. Y lo que es peor, ocupa más espacio en la portada que dentro del diario. Como diría el
pescador, “lamentable”.
Podía esperar algo así de ‘El Periódico’, incluso de Informativos Telecinco, pero aún tenía un poco de respeto por ‘La Vanguardia’.
j.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Balones

Hoy se sortean los grupos para el Mundial de Suráfrica de este verano. Es, si no me equivoco, el primer Mundial de fútbol que se celebra en África, y todos los pasos que se dan están llenos de simbolismo. Lo mejor es que el fútbol nos va a permitir acercarnos a Suráfrica, un país con una historia vertiginosa, que aunque parezca increíble entró en la modernidad hace apenas 20 años.
En 1990 Nelson Mandela era liberado de la cárcel en la que llevaba encerrado 27 años, la prisión de Robben Island, y continuaba con la ‘misión’, iniciada algunos años antes, de reconciliar a un país enfrentado por el apartheid. Ahora nos parece la prehistoria, pero no hace tanto que los negros de Suráfrica estaban totalmente segregados, no gozaban de representación parlamentaria y eran considerados inferiores (si, existió lo de ‘
White persons only’). El país estaba gobernado por una minoría de población blanca, hija de los ingleses y holandeses que habían colonizado el país en el siglo anterior. Y no sólo lo gobernaban, también lo dominaban culturalmente.
Uno de los ejemplos más claros de este ‘dominio’ es el del deporte. Los ingleses y holandeses son apasionados del rugby, y los blancos de Suráfrica heredaron estos gustos extraños. (También les gusta el cricket.) Por contra, lo negros eran más aficionados al fútbol. Pero claro, no era posible que cada uno jugara a lo que le apeteciera, sin más. Si hubiera sido así, el apartheid no se hubiera hecho tan famoso. Dos historias apasionantes sobre este tema.

La primera es la que explica John Carlin en su libro ‘
El factor humano’. Después de ser liberado, Mandela ganó las elecciones de 1994 y se convirtió en el primer presidente negro de Suráfrica. Todo un hito. Pero el odio acumulado entre blancos y negros era demasiado grande, y el riesgo de guerra civil, latente. Mandela, que ya antes había aprovechado el poder del deporte para promover cambios en la población, fomentando un boicot al rugby surafricano de las federaciones internacionales, quiso demostrar a los blancos que sus temores de venganza eran totalmente infundados y, al mismo tiempo, convencer a los negros de que ése no era el camino.
Al año siguiente se celebraba por primera vez el Mundial de rugby en Suráfrica, y consiguió que los negros, que hasta entonces siempre habían apoyado a los All Blacks de Nueva Zelanda (la gran potencia mundial del rugby, rivales acérrimos de los surafricanos), apoyaran a su selección, integrada casi totalmente por jugadores blancos y con un himno heredado de la época de las colonias. Mandela había roto todas las barreras, pero le faltaba una última victoria. Y la tuvo. En la final del Mundial, Suráfrica venció en el útimo minuto a Nueva Zelanda, y negros y blancos celebraron conjuntamente una victoria que unió un país.

La segunda, y a la vez reverso de la primera, es la que explica hoy Lali Cambra en ‘El País’.

“Luchar por jugar al fútbol en la cárcel más famosa del apartheid (segregación racial) surafricano, la prisión de Robben Island, desde donde se divisa Ciudad del Cabo, fue para los presos políticos de los años sesenta no sólo una manera de sobreponerse al tedio y a la depresión, sino también de imponerse a la prohibición de los guardias, retar al sistema y derrotarlo: jugarían al fútbol y lo harían a su manera, de acuerdo con estrictas reglas.
Cuando la presión internacional obligó al régimen racista a ponerse una máscara de humanidad, los presos vieron recompensada su tenacidad y, organizados en clubes de más de 50 miembros, formaron la ya legendaria Asociación de Fútbol Makana, que duraría tres décadas más en el Alcatraz surafricano y se convertiría en el eje gravitatorio de la vida de los 1400 prisioneros.”

Es breve e interesante.
Leedla.

Lo dicho, esperemos que el Mundial de Suráfrica, aparte de los artículos exaltados y las noticias intrascendentes, nos acerque a la historia de este país. También para eso ha de servir el fútbol.

j.

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